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APRENDAMOS A COMUNICARNOS

APRENDAMOS A COMUNICARNOS

Un aspecto vital que no podemos descuidar en nuestra FAMILIA es: La Comunicación.

Este artículo no está dirigido al aspecto de que los miembros de una familia tomen un teléfono o un celular, una tablet y se llamen o llamen a sus amigos, clientes etc. ¡No!, eso es en realidad lo que ocasiona una verdadera ruptura de las relaciones de muchos miembros en las familias; lo que vamos a tratar, es el elemento esencial de saber lo que hace cada miembro dentro de la familia y como sí este fuera uno solo, la comunicación en ellos vierte de tal manera que la relación entre ellos es verdaderamente como una familia que se ama mucho.

Has escuchado alguna vez: ¿a dónde fue tú hermano? Y la respuesta fue: “no sé”, “no dijo nada”, es sabido que la comunicación fomenta las relaciones personales entre los individuos y en la familia es vital, no puede haber relaciones familiares que son interpersonales sin que exista comunicación. La comunicación entre los miembros de una familia, permiten conocerse a una enorme escala que estrechan sus vínculos afectivos a medida que la confianza entre ellos va ganando terreno.

Papá y mamá, desde que han unido sus vidas en la gran tarea del matrimonio, debieran haber fomentado la comunicación entre sus hijos y con ellos mismos; los acontecimientos fluyen de manera vertiginosa que llega el momento que cuando a uno se le olvida de un detalle mínimo como por ejemplo: guisar sopa de codito, uno de los miembros expresa: a Josuelo, no le gusta mamá la sopa de letras, pero esto es lo más simple, ¿qué será en momentos cruciales de un miembro de una familia?, su hijo no llega a casa y son las 2.00 a.m, están angustiados los padres, pero no saben ni siquiera un teléfono de uno de sus amigos, es más no conocen a sus amigos o su novia, “falta de comunicación”.

 

El fomentar la comunicación en la familia genera grandes oportunidadesde abrir su persona a los demás, es un deseo de que los otros miembros lo conozcan, las crisis de un miembro de una familia radica en uno de sus puntos en la falta de conocimiento de su persona y por ello ese miembro se expresa muchas veces así: “Yo aquí sobro”, “en todo complace mamá a mi hermana, pero a mí no”, “uff mi papá no sabe ni la fecha de mi cumpleaños”, “ a mí mamá no le importa si estudio o no”.

Es tan triste ver a familias muy numerosas de 9 miembros que están juntas físicamente, pero a la vez tan lejos una de otra; muchos creen que siendo pocos se puede prestar mayor atención a los hijos, más eso es un gran error que sucede con mucha frecuencia, puede haber cuatro miembros en una familia pero sí no hay comunicación parecen verdaderas lapidas que sólo tienen un nombre exterior, pero de su interior la tierra lo guarda.

Esa es la incertidumbre, la angustia, la frialdad que viven en la actualidad los miembros de una familia y esto conlleva a familias desintegradas, inhumanas, verdaderos pozos vacios; estos miembros al faltarles esa comunicación la canalizan con algún amigo a quién se le llama varias horas del día, otros horas jugando en un nitendo, play statión, juegos virtuales en la computadora, muchos canalizan esa necesidad en ver largas horas de pornografía o simplemente el tener siempre encendida la televisión tratando de que el ambiente no se sienta vacio.

Hay muchas familias que comparten la misma mesa, comparten camas, baño, sala, utilizan lo que hay en una casa pero… no son capaces de compartir algo de su persona interior, algo de sus talentos, algo de sus inquietudes, lo que sale de ellos son quejumbres porque el hermano está en el baño y el quiere entrar, enojos porque no hay agua caliente, no hay pasta dental, porque uno utiliza la plancha para el pelo y ya se le hace tarde etc. da risa pero en cuanto salen de sus hogares les cambia el semblante y van al encuentro de alguien que no es su familia pero con quien siquiera puede expresarle algo suyo o siquiera platica con él o ella.

Hay una verdad que podemos poner en alto: “las relaciones familiares no crecen por la cercanía física de sus miembros, sino por la comunicación que hay en ellos. Una familia es grande en el sentido de plenitud cuando sus miembros se conocen los unos a los otros y su comunicación fluye como el agua en un rio, una familia se ama más entre más se conoce porque su valor crece al integrarse mutuamente en un solo modulo: la “familia”; Cristo Jesús lo puso de manifestó: En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros.” Jn 13, 35. La comunicación en la familia es tan preciosa como el oro porque hace brillar el amor en su seno.

Para que una familia crezca sanamente en sus relaciones interpersonales es necesario aprender a comunicarse, comunicarse no es solo hablar, trasmitir una idea, un pensamiento, es también saber escuchar y asimilar el valor de lo que se nos comparte por ello para enseñarnos a comunicarnos dentro de nuestra familia que nunca es demasiado tarde aunque cueste un poco de más trabajo podemos empezar con el paso básico:

Necesitamos ejercitarnos en el arte de escuchar, que es mas que oir. EA-EG SP Francisco.


 1. Aprender a escuchar. Qué difícil es saber escuchar, el ser no se aguanta el querer intervenir y expresar lo que siente a causa de las palabras que llegan a él, o hay una parte viciada de su persona que solo piensa en exponer lo que él piensa o sabe y cuando dos hombres o hermanos tienen ese mismo defecto truenan inmediatamente, hay una discapacidad oral para comunicarse; el arte de este primer punto es fomentar en los hijos el que sea un excelente escucha, desarrollar su virtud de escuchar al otro, contener esa ansía de responder apresuradamente, Cristo Jesús lo enseña correctamente: Jn 8, 3-7 Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio y le dicen: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?” Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra. Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: “Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra.”

Jesús escuchó con atención y tuvo el tiempo de deliberar con sabiduría a talgrado que los ansiosos escribas insisten y por fin Jesús contesta palabras de vida para una mujer y una gran enseñanza para la familia.

El arte de saber escuchar para muchas familias está vedado, pero sí nosotrosmotivamos en nuestros hijos y a nosotros como esposos a ser buenosescuchas seguramente crecerá la familia en calidad y amor entre los miembros, sólo así se puede penetrar más en la verdad, el profeta Samuel ensus primeros años cuando Yahvé se le manifiesta no sabe que hacer, pero Elí se da cuenta que es Dios que se trata de comunicar y le dice estas bellaspalabras: 1Sa 3:9 y dijo a Samuel: “Vete y acuéstate, y si te llaman, dirás: Habla, Yahvé, que tu siervo escucha.” Samuel se fue y se acostó en su sitio.

Que reconfortante es cuando mamá o papá o un hermano nos escucha cuando traemos una situación muy fuerte que nos enloquece casi, el alma descansa, crece la confianza o cuando alguien expresa alguna inquietud o un proyecto y mamá o papá o la hermana no lo clarifica más aun.

 

2. Hablar de lo que se le quiere comunicar. Es frecuente escuchar pláticas que parecen que cada uno de los que intervienen en la comunicación, lo menos que le interesa es hablar de lo que el otro habla; cuando una hermana nos dice: tengo un dolor muy fuerte en la espalda, el hermano que le escucha comúnmente deduce dos acciones muy rápidas y faltas de sensatez: “tomate unas pastillas para el dolor”, la segunda es peor aún: “a mí me duele un pie”. Cuando hablamos de ese dolor y nos interesa lo del dolor de espalda del hermano, se puede fomentar entre los hijos la atención, el interés y el valor de lo que le comparte e invita a que le digan a su hermano: ¿en algo te puedo ayudar?, ¿quieres que vayamos al médico?, ¿ya se lo dijiste a papá o mamá para ir con el doctor?, no laves los platos recárgate en el sofá yo los lavo, ofrecerle un vasito con agua e incluso hasta darle un pequeño masaje, esta acción gana en el corazón del doliente confianza y amor a aquel hermano.


3. Reconocerle cualidades, dones, carismas a un hermano. Cuando la envidia abarrota las relaciones y la comunicación en los hijos, es muy duro para los papas unir a la familia, los dones de Dios, los carismas y talentos se vuelven un obstáculo para tener una buena comunicación en la familia sin que en ellos brote la envía por lo que él otro tiene. Cuando los papas fomentamos el reconocimiento de los talentos, de los dones en los hijos y estos se los reconocen personalmente sin malicia, genera verdaderas oportunidades de crecimiento y una sana explotación de sus dones; qué bello es cuando un hermano le dice a tú hermana: tú vas a decir la poesía de navidad por lo hacen muy hermoso y ella le dice al hermano y tú vas a organizar la cena porque eres muy hábil para ello o cuando los hermanos le dice a uno de ellos que tiene el gran talento de ser un fondista en el atletismo le dicen tú puedes adelante, le dicen a la mamá comprarle este alimento para que este fuerte u otro llega y le dice: te tengo un regalo para esta carrera y le muestra unos tenis de pista preciosos, ¿cómo cree que se siente aquel hermano?, ¡aaahhhh que hermosa es la familia!; ¿ha observado lo que se puede generar con el simple hecho de reconocer y fomentar lo que Dios nos da como dones, carismas y talentos?; Cristo Jesús vio venir a Andrés y a Simón y Andrés no se enojo porque Jesús se dirige a su hermano: Jn 1, 42 Fijando Jesús su mirada en él, le dijo:”Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas” – que quiere decir, “Piedra””. Simón Pedro no se enojó porque paso una tarde con Jesús y no lo invitó, Andrés no tuvo envidia de su hermano y lo lleva con el mesías, de igual manera Pedro nunca le dijo: quítate Andrecito porque yo valgo más.


4. Hablar con sinceridad. ¿Cuántas veces pensamos que el esposo, la esposa, los hijos, los amigos nos están dando el avión como vulgarmente se dice cuando hablamos?, muchas veces sentimos que cuando un hermano nos habla no es sincero con nosotros y desconfiamos de lo que nos comunica o dice; la sinceridad que la familia debe de fomentar entre sus miembros es de suma importancia, pues va a ser determinante en la credibilidad e imagen del miembro, muchas ocasiones oímos comentarios muy negativos de algún miembro de la familia porque no es sincero, lo tienen como mentiroso, como engañador, como hipócrita, como en alguien ue no se puede confiar, hablar con sinceridad determina el punto crucial de las relaciones entre sus miembros, fomentarlas desde pequeños ayuda a que en el futuro ese miembro sea integro en todo lo que dice.


5. La amabilidad y la cortesía resuelven muchas cosas. Hay familias donde sus miembros de tontos no se bajan un dedo, familias donde lo lépero, lo descortés, lo hiriente es una forma y cultura de vida, cuantas madres y padres utilizan un lenguaje soez, vulgar y altisonante, donde sus miembros solo viven para sí y los demás no interesan; es de gran valor en la familia que fomenten estas dos virtudes en sus miembros porque van a generar relaciones gratas, la manera de comunicarse fluye a ritmo armonioso, con ello es capaz de respetarse mutuamente, respetando su espacio, su tiempo, su persona, la amabilidad cambia toda respuesta que aunque sea negativa difiere de reaccionar negativamente.

Sí se unen estos 5 puntos nos damos cuenta de que la labor de la familia se simplifica, la comunicación genera ambientes optimas de relaciones plenas, objetivas y crecientes en la familia; Jesús después de predicar en la sinagoga va a casa de Pedro y le cuentan que la suegra de Pedro está enferma, con dulzura de hijo, amablemente le toma la mano y esta quedo sana; tras la muerte de Lázaro, el dolor de sus dos hermanas es conmovedor y Martha y María le dicen: “sí hubieras estado aquí no hubiera muerto mi hermano”, conmovido y cortés les dice: crees en la resurrección y entonces con autoridad y amabilidad a la vez les dice: muevan la piedra del sepulcro. La forma de decir las palabras cambia la respuesta que le da el hombre a ellas.

Papá y mamá, sí en la familia se fomenta la virtud de la comunicación, la relación de sus hijos y ustedes será distinta a muchas familias, reinará el espíritu del amor y a través de la comunicación se realizarán muchas cualidades que sus miembros van descubriendo, al abrirse al otro brotan de el canales de comunicación que llevan a la autenticidad de su conducta y al equilibrio emocional de sus ideas, convicciones, cultura, religiosidad y desde luego la armonía con Dios.

Salamanca, 26 de junio del 2013.

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